El presidente Luis Arce inspeccionó este jueves el campo gasífero Churumas, en Tarija, y anunció que el 95% de su producción será destinada a Argentina, reactivando las exportaciones hacia ese país tras el corte ocurrido en septiembre de 2024.
Churumas está operado por YPFB Chaco y ya cuenta con dos pozos en funcionamiento: CHU-X2 y CHU-X3D. Además, está en marcha la perforación de un tercer pozo, el CHU-4D. Entre los tres se espera una producción superior a los 20 millones de pies cúbicos diarios de gas.
Según Arce, este avance se logró en solo seis meses, cuando normalmente toma hasta dos años conectar y poner en marcha un campo de este tipo. Los pozos están integrados al sistema de distribución del campo San Alberto mediante un ducto de 100 kilómetros que transporta el gas hasta su planta de procesamiento.

La vida útil del yacimiento se estima en más de 20 años, con ingresos proyectados por encima de los $us 813 millones y una renta petrolera superior a los $us 400 millones para el Estado. La inversión total supera los $us 100 millones.
El proyecto también tiene un enfoque social: prioriza la contratación de mano de obra local y promueve proyectos en salud, educación y desarrollo productivo para las comunidades cercanas.
Tras el cierre de las importaciones de gas boliviano a Argentina en 2024 —luego de 19 años de vigencia del contrato— y con la reversión del Gasoducto Norte en curso, Churumas representa un intento por recuperar ese mercado estratégico con una nueva etapa de exportación.
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