Bolivia activó una alerta zoosanitaria nacional como medida de prevención ante la posible llegada de la influenza aviar, luego de que se confirmaran brotes en el estado brasileño de Río Grande del Sur. La decisión fue tomada por el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), que advirtió sobre el riesgo de contagio a través de aves migratorias.

En Brasil, donde se registró el brote, ya se destruyeron más de 1,7 millones de huevos y 16 mil aves para contener la propagación del virus. El impacto generó alarma a nivel regional, al punto que China suspendió por 60 días la importación de carne de ave brasileña. Paraguay también se sumó a las acciones preventivas con una alerta sanitaria propia.

En Bolivia, la medida tendrá una duración inicial de cuatro meses, aunque podría extenderse o reducirse dependiendo de los reportes técnicos. Durante este tiempo, se intensificarán los operativos de vigilancia en puestos fronterizos, ferias comunales, cuerpos de agua, mataderos y transporte público, enfocados principalmente en el sector avícola.

La resolución del Senasag tiene carácter obligatorio y alcanza a todas las personas o entidades, públicas o privadas, que tengan relación con la sanidad agropecuaria y el rubro avícola.

El objetivo: proteger la producción nacional de aves, un sector clave para la alimentación del país y la economía de muchas regiones. La alerta busca evitar que el virus se propague y afecte la soberanía alimentaria boliviana.

Revista Estamos Vivos

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