Luego de un 2024 marcado por incendios que arrasaron más de 12 millones de hectáreas en el país, el Gobierno boliviano decidió actuar con mayor fuerza este año. Se asignaron Bs 20 millones para enfrentar desastres naturales y especialmente los incendios forestales, que en regiones como la Chiquitania, el Pantanal y el Chaco dejaron daños que la población no recuerda haber visto antes.

El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, explicó que este presupuesto está destinado a garantizar que el Ejército tenga todo lo necesario para intervenir con rapidez: desde combustible y vehículos hasta la movilización de tropas y la creación de comandos de emergencia en zonas críticas.

“Este año queremos que haya la menor cantidad de incendios posible, y si ocurren, que se controlen rápido. Nuestro objetivo es cuidar el medioambiente y proteger la vida de las comunidades”, afirmó Novillo.

La estrategia incluye además el uso de tecnología avanzada, equipos especializados y un trabajo conjunto con municipios que ya cuentan con brigadas de bomberos forestales. “Me ha sorprendido ver que lugares como Tiquipaya, Quillacollo y Cochabamba ya tienen sus propios bomberos forestales activos. Eso nos permite una respuesta mucho más rápida y organizada”, destacó el ministro.

Todo forma parte del plan nacional “En defensa de la vida”, con el que el Gobierno busca reducir el número de incendios forestales y evitar que se repita la tragedia ecológica del año pasado.

Detrás de los incendios hay múltiples factores: el cambio climático, la falta de sanciones, los chaqueos descontrolados y decisiones políticas que, según muchas voces críticas, han permitido que el fuego se expanda sin control. A eso se suma que Bolivia sigue ocupando, por tercer año consecutivo, el tercer lugar en el mundo con mayor tasa de deforestación, después de Brasil y el Congo.

Con estos antecedentes, el desafío para este año es grande, pero el Gobierno asegura estar preparado para actuar más rápido, con mejores herramientas y con un enfoque claro: proteger la vida y la naturaleza.

Revista Estamos Vivos

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