El mundo académico y cultural boliviano está de luto. Guillermo Mariaca, reconocido investigador, escritor y docente universitario, falleció este miércoles 3 de noviembre, dejando una importante huella en la literatura, la educación y la formación de nuevas generaciones. Mariaca se desempeñaba como director de la Escuela de Gestión Pública Plurinacional (EGPP), institución que confirmó su fallecimiento, según informó Visión 360.

La noticia generó muestras de pesar entre instituciones culturales, colegas y personas que compartieron con él su recorrido académico. La EGPP recordó a Mariaca no solo por su capacidad intelectual, sino también por su apuesta por la educación como herramienta para transformar Bolivia. “No fue únicamente un académico de pluma lúcida y pensamiento riguroso”, señala el comunicado, que destaca su compromiso con la construcción de un Estado más democrático y una sociedad con ciudadanos críticos.

Uno de sus últimos aportes fue La reconstrucción, una reflexión sobre los desafíos del país y la necesidad de recuperar la confianza en las instituciones públicas. Para la EGPP, su legado también está relacionado con la formación de servidores públicos comprometidos con el bien común, una visión que buscó impulsar desde la dirección de esa institución.

Su trayectoria estuvo estrechamente ligada a la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), donde fue profesor emérito y ocupó importantes responsabilidades, entre ellas la dirección de la Carrera de Literatura, del Instituto de Estudios Bolivianos y el decanato de la Facultad de Humanidades. Se doctoró en la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, con una beca Fulbright LASPAU, y fue el primer académico boliviano en obtener una beca posdoctoral Erasmus Mundus. También compartió sus conocimientos como profesor visitante en universidades de América Latina y Europa.

A lo largo de su carrera, Mariaca dedicó buena parte de su trabajo a estudiar la literatura hispanoamericana, la teoría cultural, la educación y la interculturalidad. El 8 de enero de este año asumió la dirección de la EGPP, desde donde continuó promoviendo la formación y el pensamiento crítico. Su partida deja una ausencia en los espacios académicos y culturales del país, pero también una obra intelectual y una reflexión sobre la educación que permanecerán como parte de su legado.

RC/REV

Compartir en