Ayer en El Alto se celebró una feria nacional muy importante: fue el cierre del “Año Internacional de los Camélidos”, una iniciativa que Bolivia lideró a nivel mundial en 2024. En este evento participaron productores de seis departamentos (La Paz, Oruro, Potosí, Chuquisaca, Tarija y Cochabamba), quienes mostraron sus mejores llamas y alpacas, además de carne, lana, cuero, tejidos y artesanías hechas con estos animales.

Esta feria no fue solo una exposición, sino una forma de mostrar todo lo que Bolivia ha logrado en este tiempo para fortalecer la crianza de camélidos, que son clave para la alimentación, la economía rural y el cuidado del medio ambiente en zonas altas.

Gracias al trabajo conjunto con organismos internacionales como la FAO, FIDA e IICA, y al apoyo de países como China y Arabia Saudita, más de 80.000 familias de criadores se beneficiaron con capacitaciones, apoyo técnico y recursos.

El gobierno de Luis Arce usó la diplomacia (relaciones internacionales) para poner a los camélidos bolivianos en el mapa mundial. El viceministro Elmer Catarina dijo que esto fue parte de un plan más grande por el Bicentenario de Bolivia, y que la feria reafirma el compromiso del país con el desarrollo sostenible y la identidad andina.

También hubo desfiles de moda con ropa hecha de lana de alpaca y llama, innovaciones en alimentos y textiles, y se anunció la construcción de una planta procesadora en el municipio de Turco (Oruro). Además, el programa ProCamélidos II será ampliado, lo que ayudará a más de 25.000 familias.

Desde la ONU, Ross Noda resaltó que Bolivia ha hecho un gran trabajo al mostrar al mundo el valor de los camélidos, no solo como recurso económico, sino como símbolo cultural y aliado en la lucha contra el cambio climático.

Revista Estamos Vivos 

Compartir en