Con la presión encima y la necesidad de sumar, Bolívar recibe esta noche a Sporting Cristal en el estadio Hernando Siles, en un duelo clave por la tercera fecha del grupo G de la Copa Libertadores.

Ambos equipos llegan urgidos de puntos, tras haber caído en sus dos primeras presentaciones: los celestes bolivianos perdieron ante Cerro Porteño y los peruanos ante Palmeiras. Ahora, la obligación es clara: ganar o comenzar a despedirse del torneo.

El partido se disputará en simultáneo con el encuentro entre Palmeiras y Cerro Porteño, que chocarán en San Pablo por el liderato del grupo. Esto obliga aún más a Bolívar a hacerse fuerte en casa, con el respaldo de su hinchada que se espera acuda en gran número al estadio.

El cuadro paceño vive un momento delicado. Viene de dos derrotas consecutivas: la primera, en Paraguay frente a Cerro Porteño (4-2) por la Copa, y la segunda en el torneo local ante Real Tomayapo (2-1). Estos resultados han generado molestia entre los hinchas, y también reacciones desde la dirigencia.

Marcelo Claure, presidente del club, fue tajante en redes sociales: “Si el miércoles no ganamos estamos en problemas y ahí sí habrá consecuencias”. El mensaje ha sido interpretado como una advertencia directa al plantel y al cuerpo técnico, especialmente al DT Flavio Robatto, cuestionado por algunos de sus cambios y por mantener a ciertos jugadores pese a su bajo rendimiento, como los hermanos Sagredo.

En cuanto al equipo, se espera que José Sagredo acompañe a Rubén Ramírez en la zaga si este último se recupera de una molestia muscular. El argentino Miguel Torrén está descartado por lesión. Si Ramírez no llega, repetirán la defensa que jugó en Asunción.

El resto del equipo será similar al que viene actuando, con un mediocampo de buen trato de balón y Fabio Gomes como referencia ofensiva.

Del otro lado, Sporting Cristal tampoco vive su mejor momento. Ha mostrado irregularidad en el torneo peruano y la derrota ante Palmeiras lo dejó en la cuerda floja. El técnico Guillermo Farré también está siendo duramente cuestionado.

El equipo limeño llegará esta misma tarde a La Paz, directamente desde Lima, sin pasar por Santa Cruz ni realizar adaptación a la altitud, lo que podría jugar en su contra.

Esta noche, Bolívar tiene la oportunidad de levantarse o hundirse más en su grupo. Los tres puntos no solo son necesarios, son urgentes.

Revista Estamos Vivos

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