El Gobierno de Bolivia ha declarado una pausa ambiental indefinida debido a la gravedad de los incendios forestales que azotan al país. Esta medida, establecida mediante el decreto 5225, implica la suspensión total de las autorizaciones de quemas otorgadas por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT). Además, las tierras fiscales afectadas por los incendios serán consideradas “no disponibles” por un periodo de cinco años, lo que significa que no podrán ser utilizadas hasta su restauración completa.

Una pausa ambiental es una política que tiene como objetivo detener toda actividad que pueda dañar el medio ambiente en áreas vulnerables. En este caso, se busca frenar la expansión de los incendios y permitir la recuperación de los ecosistemas afectados.

Junto a esta medida, el Gobierno ha enviado al Legislativo un proyecto de ley que endurece las penas para quienes provocan incendios forestales, proponiendo sentencias de hasta 12 años de cárcel. Actualmente, las sanciones para este tipo de delitos son leves, lo que ha permitido la liberación de varias personas responsables de causar incendios en la región.

El presidente Luis Arce enfatizó que esta pausa ambiental estará acompañada de una mayor vigilancia en áreas protegidas por parte de los ministerios de Defensa y Gobierno. La Asamblea Legislativa Plurinacional deberá aprobar la nueva ley, que busca ser un paso firme hacia la protección de los recursos naturales y la preservación de las tierras afectadas.

Con más de 3,8 millones de hectáreas devastadas por el fuego, el Gobierno considera urgente la implementación de estas medidas para frenar la crisis medioambiental que afecta a Bolivia.

Revista Estamos Vivos

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