Los productores arroceros de Beni y Santa Cruz declararon este viernes estado de emergencia ante la persistente escasez de diésel, advirtiendo que la siembra del ciclo 2025-2026 podría quedar comprometida y poner en riesgo el abastecimiento de arroz para el año 2026.
David Pérez, representante del sector, denunció que el poco combustible disponible en los surtidores es acaparado en un 80 a 90 % por revendedores, presuntamente en complicidad con algunas estaciones de servicio. “Nos roban de frente. Terminamos comprando el diésel a revendedores entre 12 y 15 bolivianos el litro. ANH y Sustancias Controladas no hacen nada”, reclamó.

La siembra grande de arroz, que debería comenzar en los próximos días, requiere un suministro constante de diésel para maquinaria agrícola. Pérez subrayó que, aunque la producción de arroz para 2025 está asegurada, la falta de combustible amenaza la cosecha de 2026, lo que podría impactar en la seguridad alimentaria, considerando que ocho de cada diez bolivianos consumen arroz a diario.
El dirigente también cuestionó las trabas burocráticas para importar diésel, al señalar que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Dirección de Sustancias Controladas exigen permisos que tardan meses y requisitos difíciles de cumplir, como la obligación de contar con surtidores privados.
Ante el panorama, el sector analiza medidas de presión que incluyen tractorazos, bloqueos de carreteras y la toma de instituciones públicas. “Ya no hay paciencia. Le pedimos directamente al presidente: no nos traben, déjennos producir”, advirtió Pérez.
Transportistas que enfrentan demoras de hasta ocho días para abastecerse de combustible también evalúan sumarse a las protestas. Si no hay una respuesta inmediata del Gobierno, las movilizaciones podrían activarse en las próximas horas.
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