En la Sesión de Honor por el aniversario 216 de la gesta libertaria paceña, el presidente Luis Arce presentó una ambiciosa propuesta: convertir el norte del departamento de La Paz en el nuevo eje de desarrollo económico. A este plan lo llamó «la marcha al norte».
Con esta visión, Arce apostó por una transformación productiva de la región, impulsando actividades como la ganadería, porcicultura y avicultura. Su objetivo: alcanzar la soberanía alimentaria y fortalecer la economía local.

Pero uno de los anuncios más destacados fue que, por primera vez, La Paz recibirá regalías hidrocarburíferas gracias al descubrimiento del pozo Mayaya y a otros proyectos en curso. “Por primera vez, La Paz entra al mapa de los hidrocarburos”, celebró Arce.
Además, comprometió la ejecución de 36 proyectos de industrialización, enfocados en alimentos, energía y recursos naturales. Según el mandatario, este proceso será clave para el cambio estructural del país.
Para concluir, Arce hizo un llamado a la unidad entre los distintos niveles del Estado y recordó que La Paz, símbolo de lucha y dignidad, debe avanzar con cohesión para enfrentar los desafíos que vienen.
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