La carretera La Paz–Caranavi fue desbloqueada el sábado 30 de mayo gracias a una intervención encabezada por alcaldes de cinco municipios del norte paceño, quienes, tras varias horas de diálogo con los movilizados en los sectores de Puente Armas y Huayrapata, lograron restablecer la circulación vehicular y peatonal. La medida permitió el paso de personas que permanecían varadas y de camiones que transportaban alimentos, combustibles y otros productos, en medio de una crisis que ya se extendía por 30 días y afectaba gravemente a la región.

La acción fue liderada por los alcaldes de Caranavi, Tipuani, Mapiri, Guanay y Teoponte, quienes decidieron trasladarse hasta los puntos de conflicto para buscar una solución ante los prolongados bloqueos que mantenían aisladas a varias poblaciones del norte de La Paz. Tras intensas conversaciones con los manifestantes, las autoridades municipales consiguieron retirar los obstáculos y habilitar una de las principales rutas de conexión entre los Yungas y la sede de gobierno.

El alcalde de Caranavi, Marco Marconi, señaló que la decisión de intervenir respondió a la necesidad de garantizar la libre circulación y frenar las consecuencias económicas que enfrentaban los municipios afectados. Según relató, la comisión de alcaldes llegó hasta las zonas más conflictivas de la carretera y logró concretar el desbloqueo mediante el diálogo, pese a momentos de tensión registrados durante la jornada.

Uno de los puntos más críticos se encontraba entre Puente Armas y Huayrapata, donde una caravana compuesta por más de 30 vehículos acompañó las gestiones de las autoridades para restablecer el tránsito. Una vez habilitada la vía, decenas de movilidades comenzaron a circular nuevamente en dirección a Caranavi y otras poblaciones del norte paceño.

Los alcaldes advirtieron que los bloqueos provocaron un severo impacto en el abastecimiento de productos básicos, especialmente en las zonas mineras de la provincia Larecaja. De acuerdo con las autoridades, el precio de una garrafa de gas llegó a Bs 150, mientras que el litro de gasolina alcanzó los Bs 35. Asimismo, varios alimentos incrementaron su costo hasta tres veces por encima de sus precios habituales debido a las dificultades para el transporte y la distribución.

Tras la reapertura de la carretera, las autoridades municipales coordinaron acciones con representantes de Coroico para evitar nuevos cierres de la vía. Además, se organizó una vigilia permanente de ciudadanos con el objetivo de resguardar la ruta y garantizar la libre circulación de personas y mercancías en los próximos días.

Revista Estamos Vivos

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