¿Te imaginas que una plaza, un colegio o un monumento cambie de nombre por una ley? Esa es la propuesta que el diputado Manolo Rojas y el activista Dennis Vallejos llevaron a la Asamblea Legislativa: retirar el nombre, las imágenes y las referencias a Ernesto “Che” Guevara de los espacios públicos del país, además de declararlo “enemigo de la patria”.
La iniciativa busca eliminar los homenajes al guerrillero argentino-cubano, cuya presencia todavía genera debate en Bolivia. Rojas cuestionó que existan símbolos del Che en lugares públicos y puso como ejemplo la estatua instalada en la ciudad de El Alto. Según el diputado, la guerrilla de Ñancahuazú, liderada por Guevara en 1967, dejó víctimas bolivianas y pretendía instaurar un modelo político similar al cubano.
Pero la propuesta no se queda en retirar nombres y monumentos. Los promotores también presentaron otro proyecto para reconocer como héroes de la patria a los militares y combatientes bolivianos que enfrentaron a la guerrilla. Vallejos señaló que quedan 18 sobrevivientes y planteó que tanto ellos como quienes fallecieron reciban un reconocimiento oficial por su participación en aquella campaña.
La iniciativa incluye una pensión vitalicia para los combatientes, tomando como referencia los beneficios otorgados a los beneméritos de la Guerra del Chaco. También propone que las alcaldías construyan mausoleos conmemorativos en los cementerios generales. Para reemplazar los nombres que se retiren, Vallejos mencionó a figuras nacionales como Domitila Barrios de Chungara, Filemón Escobar y Juan Lechín Oquendo.
Por ahora, se trata de proyectos de ley presentados, no de medidas aprobadas. Si avanzan en la Asamblea, abrirán una discusión que va más allá de una estatua o el nombre de una calle: ¿quiénes deben ser homenajeados en los espacios públicos de Bolivia y quién decide qué personajes representan la historia del país?
RC/REV

