Las estaciones de servicio del país operan este lunes con normalidad en la venta de diésel y gasolina, registrando un escenario distinto al de semanas anteriores: ausencia de filas y tiempos de espera mínimos para los usuarios.

Durante un recorrido por la avenida Cívica de la ciudad de El Alto, trabajadores de los surtidores señalaron que el abastecimiento de combustible es pleno; sin embargo, la afluencia de vehículos disminuyó de manera considerable. “Tenemos diésel de sobra, pero no hay compradores”, afirmaron operarios, sorprendidos por la baja demanda.

De acuerdo con el personal, antes de la eliminación de la subvención, se registraban largas filas y consultas constantes sobre la llegada del producto. En contraste, con los nuevos precios vigentes, el cargado se realiza de forma directa y rápida, permitiendo que los conductores abandonen las estaciones en pocos minutos.

Los trabajadores presumen que la desaparición de las aglomeraciones podría estar relacionada con la reducción de la reventa de combustible, práctica que habría sido incentivada por el precio subvencionado. Actualmente, la comercialización se desarrolla sin restricciones y con un flujo vehicular significativamente menor al habitual.

El panorama refleja un cambio en la dinámica del consumo de carburantes, marcado por un abastecimiento estable, pero con una caída en la demanda respecto a periodos anteriores.

Revista Estamos Vivos 

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