A partir de la primera semana de agosto, el paquete del Subsidio Prenatal y de Lactancia llegará con algunos cambios. Así lo confirmó el Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), que explicó por qué se ajustó la canasta alimentaria.
La gerente de la Unidad de Subsidios, Roselin Rossel, aclaró que los productos del subsidio no se eligen de manera arbitraria, sino que se definen mediante una resolución técnica del Ministerio de Salud, en coordinación con la Asuss. Es decir, Sedem no puede cambiar ni aumentar productos por su cuenta.
Uno de los puntos más comentados fue la reducción de un tarro de leche. Según Rossel, no fue una decisión de Sedem ni del Ministerio, sino una falla de la empresa proveedora, que no cumplió con el abastecimiento pactado. Ante eso, se optó por reemplazar la leche faltante con otros alimentos de igual valor nutricional.

Además, en meses anteriores, algunos retrasos se debieron a los bloqueos de caminos, que afectaron la logística de entrega. Para no interrumpir el subsidio, se hicieron ajustes temporales.
Actualmente, Sedem está en plena fase de degustación y evaluación de nuevos productos, junto al Ministerio de Salud y la Asuss. Esta revisión busca actualizar la canasta tomando en cuenta recomendaciones nutricionales. La entrega del nuevo paquete comenzará oficialmente en agosto.
Rossel pidió comprensión a las beneficiarias y aseguró que su equipo está dispuesto a escucharlas:
“No jugamos con el alimento de las mamás. Jamás entregaremos productos que no cumplan con los estándares nutricionales”, afirmó.
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