En el caso de los adultos mayores que reciben la Renta Dignidad y no cuentan con jubilación, el Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE) representa un aumento significativo en sus ingresos mensuales. Gracias a esta medida, el pago de la Renta Dignidad sube de Bs 350 a Bs 500, incorporando un adicional de Bs 150 durante 12 meses consecutivos. Este incremento automático busca garantizar que las personas de la tercera edad puedan mantener su capacidad de compra frente al encarecimiento de los bienes y servicios básicos.

El beneficio es completamente automático y no requiere inscripción, actualización de datos ni ningún otro trámite adicional por parte del beneficiario. Los adultos mayores simplemente deben acudir al banco donde normalmente cobran su renta, portando su carnet de identidad original y vigente, para recibir el pago incrementado. De esta manera, se evita cualquier tipo de barrera administrativa y se asegura que el apoyo llegue de manera directa y efectiva.

El PEPE en el marco de la Renta Dignidad no reemplaza ni modifica la renta regular, sino que se suma como un refuerzo temporal y extraordinario para mejorar el bienestar económico de los adultos mayores. Este incremento permite cubrir gastos esenciales relacionados con alimentación, salud y servicios básicos, sectores donde la inflación impacta con mayor fuerza en la economía de las personas de la tercera edad.

El pago del beneficio, al igual que en los otros grupos beneficiarios del PEPE, se puede cobrar de manera fraccionada o acumulada hasta el 30 de abril de 2026, lo que brinda flexibilidad a los adultos mayores para organizar sus finanzas y asegurarse de recibir la totalidad del apoyo económico. Con esta medida, el Gobierno refuerza su política de equidad social, asegurando que los hogares más vulnerables, y en particular los adultos mayores, tengan un alivio concreto frente al incremento sostenido de los precios.

Revista Estamos Vivos

Compartir en