El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, informó que el Bono PEPE, un programa de protección social dirigido a las familias más vulnerables del país, comenzará a pagarse a partir de enero de 2026 y consistirá en una transferencia mensual de 150 bolivianos durante tres meses consecutivos.
La autoridad explicó que el beneficio se otorgará por familia y no por persona, a diferencia de otros bonos estatales, y estará orientado a hogares afectados por el incremento del costo de vida tras la eliminación de la subvención a los hidrocarburos.
El pago se realizará en los meses de enero, febrero y marzo, utilizando los mismos mecanismos financieros empleados para el Bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad y los bonos por discapacidad, a través de entidades financieras autorizadas. Espinoza precisó que el cobro podrá efectuarse hasta abril de 2026, incluso si no se retira el beneficio en el mes correspondiente.
Según el ministro, los beneficiarios serán seleccionados a partir de bases de datos ya existentes en el sistema de protección social, priorizando a familias con hijos en edad escolar, personas con discapacidad, adultos mayores sin jubilación y hogares con dos o más estudiantes en unidades educativas fiscales.
Espinoza aclaró que el Bono PEPE es una medida temporal, diseñada para acompañar a los sectores más vulnerables durante una etapa de estabilización de precios, y que no está prevista su ampliación, con el objetivo de preservar el equilibrio de las finanzas públicas.
El desembolso del beneficio está programado para iniciar el primer día hábil de 2026, y el Gobierno asegura que ya se cuenta con la identificación de las familias que accederán a este apoyo económico.
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