El general primero Mirko Antonio Sokol Saravia asumió este viernes como comandante general de la Policía Boliviana, durante un acto de posesión en el que lanzó un mensaje contundente contra la corrupción y destacó la necesidad de recuperar la credibilidad institucional.
En su discurso, Sokol subrayó la importancia de la ética y la disciplina, e instó a sus camaradas a eliminar cualquier práctica de cobro indebido o irregularidades que, según afirmó, han dañado profundamente la imagen de la Policía. “Jamás en mi vida profesional he recibido un solo centavo de ningún ciudadano boliviano y peor aún de algún funcionario público”, enfatizó, dejando clara su línea de tolerancia cero ante cualquier acto de corrupción.
El nuevo comandante transmitió tres mensajes principales:
- A sus colegas policiales, les ordenó abandonar todo tipo de cobro indebido: “A partir de hoy queda prohibido cobrar un solo centavo. No se arriesguen a perder su libertad ni su profesión por unos cuantos centavos”.
- A la sociedad boliviana, pidió asumir responsabilidades y dejar de lado prácticas que fomentan la corrupción: “Dejemos de lado la mala costumbre de querer arreglar todo de la forma más sencilla”.
- A las organizaciones criminales, advirtió que la Policía ya no protegerá ni será cómplice de actividades delictivas.
Sokol reconoció que la institución ha sufrido un grave desgaste debido a la acción de “malos elementos”, quienes habrían usado el uniforme para beneficios personales. Ante esta situación, aseguró que implementará una renovación estructural destinada a fortalecer la institucionalidad y devolver la confianza pública. “No escatimaré esfuerzos hasta lograr que la institución vuelva a ser respetable”, afirmó.
Con este mensaje, el general Sokol marca un nuevo rumbo en la Policía Boliviana, enfocado en la ética, la transparencia y la reconstrucción de su imagen ante la ciudadanía.
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