Los productores del norte integrado de Santa Cruz se declararon este miércoles en estado de emergencia ante la persistente escasez de diésel, que amenaza seriamente la campaña agrícola de verano en la región.
El sector exige al Gobierno el envío urgente de al menos dos millones de litros de combustible para garantizar la siembra y cosecha de cultivos estratégicos, entre ellos soya, arroz y caña de azúcar. Según los productores, la falta de carburante ya está afectando los precios de productos básicos, como el aceite y el arroz.
El productor soyero Eliazer Arellano expresó su preocupación y pidió al presidente electo Rodrigo Paz que cumpla con su compromiso de normalizar el abastecimiento. “No queremos salir a bloquear ni perjudicar a nadie, pero la producción está en peligro. Dijo que el 9 ya no habría colas para conseguir diésel, y queremos que cumpla”, afirmó.
Las áreas más afectadas incluyen zonas productivas del Beni, el Este y el Norte cruceño. En el Beni, unas 80 mil hectáreas cultivadas carecen del carburante necesario; en el Este, más de un millón de hectáreas permanecen paralizadas; y en el Norte, las 280 mil hectáreas de soya han visto reducido su rendimiento.
Los productores instaron al Gobierno y a YPFB a priorizar el envío de combustible al sector agrícola para evitar mayores pérdidas económicas. Asimismo, advirtieron que, de no recibir una respuesta inmediata, podrían retomar medidas de presión en los próximos días, aunque su intención es evitar conflictos y garantizar la producción nacional. La situación pone en evidencia la dependencia del sector agrícola boliviano del suministro de diésel y su impacto directo en la seguridad alimentaria y los precios internos de productos esenciales.
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