Ante la detección de casos de sarampión, el Ministerio de Salud y Deportes emitió un conjunto de 11 recomendaciones esenciales para el cuidado de quienes contraigan la enfermedad, buscando mitigar sus efectos y prevenir complicaciones. Las pautas abarcan desde la atención inmediata hasta el manejo de la recuperación en el hogar.
La jefa de la Unidad de Prevención y Control de Enfermedades, Roxana Salamanca, enfatizó la importancia de la acción temprana:
“Cuando yo estoy con un niño con enfermedad infectocontagiosa, en este caso sarampión, se recomienda en primer lugar acudir al establecimiento de salud más cercano al domicilio, resguardándonos con las medidas de bioseguridad: el uso del barbijo y la desinfección de las manos”.
Una vez en casa, el aislamiento es crucial. Los padres o tutores deben asignar un espacio específico para el menor y mantenerlo separado. El seguimiento del tratamiento sintomático prescrito por el profesional de salud es la tercera medida fundamental.
Manejo de Síntomas y Aseo Personal
La fiebre elevada es una de las principales molestias; esta puede controlarse con un antitérmico. Aproximadamente entre el cuarto y quinto día, aparecen los característicos granos o sarpullido, que suelen provocar comezón. En estos casos, se aconseja utilizar un pañito suave para aliviar el rascado y evitar lesiones en la piel.
Respecto al aseo personal, Salamanca subrayó la importancia de baños cortos. Prolongar el tiempo en la ducha puede provocar cambios bruscos de temperatura, aumentando el riesgo de infecciones como neumonía o complicaciones bacterianas.
Nutrición e Hidratación para la Recuperación
El Ministerio de Salud también hace hincapié en la alimentación. Se recomienda que el paciente ingiera más proteínas (como huevo, almendras, pollo, requesón, quinua, atún) que carbohidratos, complementando con verduras y frutas frescas diariamente.
La hidratación es vital debido a la deshidratación que puede generar la fiebre. Se debe consumir líquidos hervidos tibios (no fríos); los adultos, al menos ocho vasos diarios, y los niños pequeños, un mínimo de seis.
Cuidados Específicos y Retorno a la Normalidad
Es fundamental evitar la aplicación de cremas directamente sobre el sarpullido y no pintar alrededor de los ojos. Además, para mitigar la molestia ocular, se aconseja cubrir los espacios que dejen entrar luz en la habitación del enfermo.
En cuanto al abrigo, la recomendación es que el paciente con sarampión use la misma cantidad de ropa que la persona que lo cuida, sumando una prenda adicional.
Finalmente, Salamanca informó que la sintomatología del sarampión suele desaparecer entre el séptimo y décimo día, permitiendo que la persona retome gradualmente sus actividades normales. Mantener estas medidas es clave para una recuperación segura y para prevenir la propagación de la enfermedad.
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