El Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, Descolonización y Despatriarcalización presentó este miércoles el reglamento de la Ley 1680, norma que define los mecanismos de protección integral y reparación para hijas e hijos que quedaron en orfandad a causa de feminicidio y otros delitos contra la vida.

La viceministra Jessica Echeverría informó que el documento fue elaborado junto a organizaciones y fundaciones, con el objetivo de convertir en acciones concretas los derechos establecidos por la ley. Señaló que la reglamentación permitirá aplicar de forma inmediata las medidas de apoyo y protección previstas para las niñas, niños y adolescentes afectados.

El reglamento establece lineamientos claros para la ejecución de beneficios económicos destinados a garantizar condiciones básicas de subsistencia, así como para la atención psicosocial especializada mediante equipos multidisciplinarios y seguimiento permanente. También fija la coordinación interinstitucional entre entidades del Estado para evitar duplicidad de funciones y asegurar una respuesta oportuna.

Asimismo, se incorporan disposiciones para la protección del patrimonio y de los derechos sucesorios de los menores, con el fin de prevenir el despojo de bienes, y se prioriza el derecho a vivir en familia y en entornos seguros como principio rector de las decisiones administrativas y judiciales.

Las autoridades indicaron que la finalidad de esta reglamentación es brindar una respuesta estructural, integral y sostenible frente a los casos de feminicidio, garantizando estabilidad y protección real para quienes quedan en situación de mayor vulnerabilidad.

De acuerdo con datos del Ministerio Público, entre el 1 de enero y el 1 de marzo de 2026 se registraron 17 feminicidios en Bolivia: siete en La Paz, tres en Oruro, dos en Cochabamba, dos en Santa Cruz, y uno en Beni, Potosí y Tarija, respectivamente.

Por su parte, cifras oficiales del Viceministerio señalan que hasta diciembre del año pasado se estimaba que al menos 961 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos como consecuencia de feminicidios. Con la puesta en vigencia del reglamento de la Ley 1680, el Estado busca asegurar que este grupo reciba atención integral y que sus derechos sean protegidos de manera efectiva.

Revista Estamos Vivos 

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