El Gobierno expresó su rechazo a los intentos de incremento de tarifas del transporte público y advirtió que no avalará ajustes considerados desmedidos, al recordar que el sector cuenta actualmente con medidas que reducen de manera significativa sus costos de operación.

El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, señaló que el Decreto Supremo 5503 establece beneficios como arancel cero para la importación de llantas y repuestos, además de la libre importación de diésel, lo que según la autoridad disminuye el impacto económico que enfrentan los transportistas.

Las declaraciones se produjeron en una jornada marcada por paros, bloqueos y protestas en ciudades como La Paz, El Alto y Santa Cruz, donde sectores del transporte demandan un ajuste en las tarifas. Espinoza cuestionó estas medidas y afirmó que no existe justificación para trasladar mayores costos a la población cuando los gastos operativos han sido reducidos.

“El Estado está bajando los costos y eliminando trabas. No es justo pedir a la gente que pague más”, sostuvo el ministro, al remarcar que una eventual subida de pasajes afectaría directamente a la economía de las familias.

La autoridad explicó que el ahorro generado por la importación de insumos sin impuestos compensa el ajuste en los precios de los combustibles, por lo que un incremento en las tarifas respondería a intereses especulativos y no a una necesidad real del sector.

Pese a la tensión registrada en el eje central del país, el Ejecutivo aseguró que mantiene canales de diálogo abiertos con los representantes del transporte, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio sin afectar el bolsillo de la población.

Finalmente, Espinoza llamó a la calma y afirmó que el Gobierno aplicará las medidas necesarias para evitar abusos y frenar la especulación, reiterando su compromiso con la estabilidad económica y la protección de los usuarios del transporte público.

Revista Estamos Vivos 

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