El padre de los cinco menores hallados sin vida en una vivienda de Sacaba declaró que no percibió señales de alarma en el comportamiento de su esposa antes del hecho. David Mollo Berrios se presentó este miércoles en el Instituto de Investigaciones Forenses para realizar los trámites de retiro de los cuerpos.

En su testimonio, el hombre reconoció que la familia atravesaba dificultades económicas, aunque aseguró que contaba con ingresos para cubrir los gastos básicos. Indicó que trabajaba en una fábrica de carrocerías y que el alquiler de la vivienda estaba casi al día. “Me alcanzaba para darles al día”, señaló.

Relató que mantenía contacto cotidiano con sus hijos al volver del trabajo y que, hasta el martes, no observó comportamientos inusuales. “En la mañana estaba normal y en la tarde pasó eso, no sé qué pasó”, manifestó visiblemente afectado.

De acuerdo con su declaración ante la Policía y la Fiscalía, el martes salió a trabajar en horas de la mañana, regresó a su domicilio al mediodía para almorzar y volvió a su fuente laboral. Por la noche, al retornar, encontró a su esposa suspendida con una cuerda, en posición semisentada junto al catre de la cama. Intentó auxiliarla, pero ya no presentaba signos vitales.

Posteriormente halló a sus cinco hijos de 9, 7, 5, 2 años y una bebé de tres meses recostados en dos camas, en posición decúbito dorsal y sin signos de vida. En estado de desesperación, pidió ayuda a los vecinos y alertó a la Policía.

Familiares del padre expresaron su consternación por lo ocurrido y solicitaron apoyo económico para cubrir los gastos del sepelio. “Estamos sorprendidos y perturbados”, afirmó uno de los hermanos, quien indicó que no tenían conocimiento previo de conflictos graves en el hogar.

El hecho ocurrió la noche del martes, alrededor de las 20:00, en el sector de Inca Rancho. La Policía informó de manera preliminar que el caso fue tipificado como un múltiple infanticidio seguido de suicidio, bajo la presunción de que la madre habría provocado la muerte de los menores antes de quitarse la vida. Las investigaciones continúan para establecer las circunstancias exactas del suceso.

Revista Estamos Vivos 

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