La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) inició la documentación de cuatro experiencias gastronómicas representativas de Bolivia, con el objetivo de incluirlas en un atlas internacional de alimentos que busca preservar y transmitir las tradiciones culinarias del país a futuras generaciones.
El proyecto, denominado Atlas Internacional de Alimentos y Plataforma Digital para salvaguardar, promover y transmitir las tradiciones alimentarias, es financiado por el Ministerio de Cultura de Arabia Saudí y se desarrolla en Bolivia desde septiembre de 2025 hasta marzo de 2026. En esta segunda fase, el trabajo se centra en la investigación y documentación detallada de los lugares de origen de estas prácticas gastronómicas.
Entre las experiencias seleccionadas se encuentra el apthapi, una reunión comunitaria en la que se comparten alimentos producidos localmente, documentada en la comunidad de Colquencha, en La Paz, durante la festividad del Señor de la Exaltación. Asimismo, se destacan los licores artesanales del municipio de Vallegrande, en Santa Cruz, elaborados a partir de frutas silvestres endémicas como la yana yana, quirusilla y guayabilla.
Otra de las prácticas investigadas es la pesca tradicional del pueblo indígena weenhayek, asentado a orillas de los ríos Pilcomayo y Bermejo en el Gran Chaco, cuya cosmovisión está estrechamente vinculada a la naturaleza. La cuarta experiencia documentada está centrada en la identidad local, fortaleciendo la conexión entre la gastronomía y las raíces culturales de cada región.
El viceministerio de Gastronomía de Bolivia indicó que, mediante esta iniciativa, se busca promover estas tradiciones culinarias utilizando tecnologías digitales, contribuyendo a la preservación del patrimonio gastronómico y a los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
El proyecto cuenta con la participación de autoridades bolivianas y expertos internacionales, incluyendo la coordinadora del proyecto María Lupita Meneses, el gestor cultural David Aruquipa, el antropólogo Gery López y, de manera virtual, la especialista de Cultura de la Oficina Regional de la Unesco en Montevideo, Alcira Sandoval. Esta iniciativa se suma a los esfuerzos globales por reconocer y proteger la diversidad alimentaria como un componente clave del patrimonio cultural inmaterial.
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