Este 2024, Japón y Bolivia celebran 110 años de relaciones diplomáticas, basadas en la cooperación en áreas como salud y educación. Desde hace décadas, Japón ha ayudado a Bolivia con tecnología avanzada para tratar enfermedades digestivas y también en la enseñanza de matemáticas.

La cooperación empezó en 1979 con la creación del Instituto de Gastroenterología Boliviano-Japonés (IGBJ) en La Paz. Al año siguiente, el proyecto se expandió a Cochabamba y Sucre, donde Japón proporcionó equipos médicos de alta tecnología y envió médicos bolivianos a Japón para mejorar sus habilidades. Ariel Tapia, director del IGBJ, explicó que este fue el primer proyecto de salud japonés en Bolivia, y ahora el instituto es un centro de formación para toda Latinoamérica.

En el ámbito educativo, Japón ha trabajado con la Unidad Educativa Copacabana en La Paz para mejorar las habilidades matemáticas de 600 niños. Con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y voluntarios japoneses, los maestros bolivianos reciben capacitación en Japón para enseñar cálculo mental, ayudando a los estudiantes a mejorar su rapidez y precisión.

Además, Japón ha apoyado en la lucha contra la violencia en Bolivia. En El Alto, la Embajada de Japón implementó una cámara Gesell, herramienta clave para resolver casos de violencia contra mujeres y niños. Desde su apertura en abril, ha atendido 255 casos, incluidos 153 de violencia física y 84 de violencia sexual.

Estos logros se celebrarán en conferencias los días 28 y 29 de noviembre en la Universidad Católica Boliviana, donde se hablará sobre los 110 años de relaciones diplomáticas y los 125 años de migración japonesa en Bolivia.

Revista Estamos Vivos

Compartir en