La inflación en Bolivia continúa desacelerándose. En agosto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento del 1,01%, cifra inferior a los picos inflacionarios de mayo y junio, cuando se superaba el 6% mensual, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pese a esta moderación, el acumulado hasta agosto alcanza el 18,09%, muy por encima del 7,5% proyectado en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2025.
El director del INE, Humberto Arandia, destacó que la baja “es significativa, porque demuestra que los factores que impulsaron la inflación fueron los conflictos sociales y las condiciones climatológicas adversas”. Recordó que los bloqueos y las lluvias complicaron el traslado de alimentos durante el primer semestre.
En julio la inflación ya mostraba señales de moderación con un 1,2%, tendencia que se consolidó en agosto. Sin embargo, persisten presiones por el desabastecimiento de diésel, lo que mantiene altos los precios de algunos productos.

¿Qué subió y qué bajó?
En agosto se encarecieron la carne de pollo, la carne de res sin hueso, artículos de papelería, plátano y perfumes importados. Este último caso, vinculado al retorno a clases tras el receso invernal.
Por el contrario, electrodomésticos, celulares y productos importados comenzaron a bajar de precio gracias a la caída del tipo de cambio, que se aproxima nuevamente a los Bs 10 por dólar.
Arandia advirtió que, si el dólar baja, los precios del pollo y la carne también deberían retroceder: “Sería incoherente que se mantengan altos cuando el tipo de cambio se estabiliza”, dijo.
Con esta tendencia, el INE prevé que los próximos meses mantengan una inflación moderada, aunque el acumulado anual seguirá por encima de las metas oficiales.
Revista Estamos Vivos

