Una inspección realizada por la Defensoría del Pueblo a 27 hospitales en los nueve departamentos del país destapó una realidad alarmante: el 100% de estos centros presenta deficiencias críticas en la detección y tratamiento de enfermedades.
El informe, divulgado este viernes por Javier Mamani, representante de la Defensoría, revela que la evaluación abarcó 16 hospitales de segundo nivel y 11 de tercer nivel. Los resultados son contundentes: todos los laboratorios visitados presentan fallas que impiden diagnósticos precisos y tratamientos oportunos para los pacientes.
De los 27 establecimientos inspeccionados, el 81% (22 hospitales) enfrenta problemas recurrentes, entre ellos:

- Falta de reactivos e insumos.
- Equipamiento deficiente o inexistente.
- Escasez de personal y despidos recientes.
- Presupuesto insuficiente y altos costos en reactivos.
Una de las causas principales, señala el informe, es la escasez de dólares, que ha encarecido los precios de insumos médicos.
Casos críticos
Los hospitales carecen de reactivos para análisis esenciales como perfiles hepático, renal, diabético, hipertenso, VIH, pruebas ELISA, gasometrías y marcadores cardíacos. El caso más grave se encontró en el Hospital Boliviano Holandés de El Alto, donde el 85% de los materiales para diagnósticos estaba ausente.
Recomendaciones urgentes
La Defensoría del Pueblo pidió al Ministerio de Salud revisar con urgencia el presupuesto asignado al Seguro Universal de Salud (SUS) para garantizar atención de calidad y evitar la interrupción de diagnósticos.
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