Brasil invertirá más de 88 millones de dólares en la construcción de un puente de 160 metros de ancho y 19,5 metros de altura, diseñado para permitir la libre navegación fluvial. La obra, que tendrá un plazo de ejecución de tres años, contará con un carril para mototaxis y una acera peatonal de 1,5 metros.

Aunque la financiación y ejecución corren por cuenta de Brasil, Bolivia aportó criterios técnicos para garantizar que el paso vial sea moderno y funcional. El puente formará parte del corredor bioceánico alterno que conectará los océanos Atlántico y Pacífico.

En paralelo, en Bolivia se han pavimentado más de 508 kilómetros en Beni y se construyen puentes en Río Seco y Río Seque (El Alto) para agilizar el tránsito. Entre otros proyectos estratégicos destacan:

Conexión Escoma – Pacobamba – Charazani

Enlace Iturralde – Chancay

Vía bioceánica por Villa Montes, conocida como la ruta del litio

Revista Estamos Vivos 

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