El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Luis Amílcar Velásquez, informó que desde enero hasta la fecha el contrabando ha provocado una afectación económica de Bs 88,4 millones en Bolivia.
De ese total:
Bs 74,3 millones corresponden al contrabando de importación, es decir, productos que ingresan ilegalmente al país.
Bs 14,1 millones son por contrabando a la inversa, que incluye mercancías bolivianas, como combustibles y alimentos, que salen sin autorización hacia países vecinos.
Operativos recientes en zonas fronterizas
Entre el 26 y el 29 de julio, efectivos militares realizaron operativos en zonas estratégicas del país, especialmente en el departamento de La Paz. Se incautaron:
12.000 litros de diésel
170 garrafas de gas (GLP)
30 fardos de ropa usada
7 cabezas de ganado en pie (en Chúa)
110 quintales de alimentos (en Chaguaya)

Uno de los puntos clave de control fue Guaqui, en la frontera con Perú.
Contrabando hormiga: difícil pero constante
Velásquez explicó que muchas de estas actividades ilegales se realizan bajo el llamado “contrabando hormiga”, que consiste en trasladar cargas pequeñas de forma frecuente para evadir controles.
Por ejemplo, el contrabando de combustibles se hace con bidones plásticos, garrafas e incluso bolsas, que luego son llevados clandestinamente a países vecinos.
¿Qué pasa con lo incautado?
Combustibles y garrafas: se entregan a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Ropa usada y electrodomésticos: se derivan a la Aduana Nacional, según establece la ley.
El viceministro aseguró que los operativos continuarán y se intensificarán, ya que el contrabando no solo afecta la economía, sino que también pone en riesgo la seguridad y soberanía del país.
Revista Estamos Vivos

