El presidente de la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM), Jorge Alvarado, anunció que el complejo industrial del Mutún está próximo a iniciar su producción comercial en septiembre, y que la planta será capaz de cubrir su deuda de $us 546 millones con recursos propios, sin necesidad de apoyo adicional del Estado.
Según Alvarado, una vez que empiece la venta de productos como barras corrugadas y alambrón, el complejo comenzará a generar utilidades importantes:
“Calculamos una utilidad del 40% sobre el precio de venta del acero, lo que nos permitirá empezar a pagar el crédito”, explicó.
Inversión y financiamiento
La megaobra, ubicada en Puerto Suárez (Santa Cruz), fue financiada con fondos del Eximbank de China, además de aportes del Tesoro General de la Nación (TGN) y del Banco Central de Bolivia (BCB). En total, se invirtieron más de $us 546 millones.
Producción y sustitución de importaciones
El complejo producirá unas 200.000 toneladas de acero por año, lo que representaría ingresos de hasta $us 200 millones anuales. Esta producción permitirá sustituir el 50% del acero importado en Bolivia, que actualmente asciende a 400.000 toneladas.
Retrasos y desafíos

El inicio de operaciones comerciales sufrió demoras debido a problemas coyunturales en el país, como la escasez de dólares, que ha dificultado la importación de algunos insumos esenciales.
“Ya estamos listos para producir, pero los insumos importados se han retrasado. El principal problema ha sido la falta de dólares”, explicó Alvarado.
Mensaje político: rechazo a la privatización
En sus declaraciones, Alvarado también criticó a políticos que proponen volver al modelo de privatización de los años 90. Señaló directamente a Tuto Quiroga y otros actores, acusándolos de querer privatizar nuevamente empresas estratégicas del Estado.
“No podemos volver atrás. El Mutún es parte de un cambio estructural en el modelo económico boliviano. La ciudadanía debe pensar bien su voto”, dijo.
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