El Viceministerio de Defensa del Consumidor revisó el famoso “pan de batalla” (la marraqueta de siempre) y confirmó que, aunque se ve más pequeño, sigue pesando los 60 gramos que exige la norma y se sigue vendiendo a Bs 0,50. Lo que pasa es que antes solía pesar un poco más —entre 70 y 85 gramos— y por eso se veía más grande.
Jorge Silva, que es el viceministro, dijo que sí encontraron marraquetas más chicas, pero que cuando se pesan, cumplen con lo que está estipulado. O sea, no hay fraude, solo una presentación más compacta.

Además, hizo un llamado a las autoridades a ponerse al día con los pagos a los productores de harina. ¿Por qué? Porque si no les pagan, los panificadores no reciben la harina a tiempo, y eso afecta la producción del pan que comemos todos los días. Dijo que va a exigir que esta situación se regularice para que no falte el pan y no haya excusas.
Así que, por ahora, el pan sigue costando lo mismo y cumple con el peso, aunque se vea más pequeño.
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