Hulk Hogan, el ícono que revolucionó la lucha libre mundial, falleció a los 71 años tras sufrir un paro cardíaco en su casa de Clearwater, Florida. La noticia fue confirmada por el medio estadounidense TMZ.

El deceso ocurrió en la madrugada del jueves, apenas semanas después de que su esposa, Sky, desmintiera los rumores sobre un posible coma. En ese entonces, aseguró que su corazón seguía fuerte mientras se recuperaba de varias cirugías.

Hogan no solo fue un luchador. Fue un fenómeno cultural. Su estilo exagerado, carisma imparable y presencia en el ring convirtieron la lucha libre en un espectáculo familiar, alejándola de los nichos para atraer a multitudes de todas las edades.

La «Hulkamania» nació en 1984, cuando derrotó a Iron Sheik y se coronó Campeón Mundial de Peso Pesado. Desde entonces, su nombre quedó grabado en la historia del entretenimiento deportivo.

En 1996, sorprendió al mundo al cambiar su imagen de héroe por la de villano, fundando el icónico grupo NWO (Nuevo Orden Mundial) y dando un nuevo giro a su carrera como el temido “Hulk Hogan de Hollywood”.

Hoy, el mundo despide no solo a un luchador, sino a una leyenda que marcó generaciones dentro y fuera del cuadrilátero.

Revista Estamos Vivos 

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