La dirigente de Pan-Bol, Ruth Nina, alertó este lunes sobre lo que considera un intento de aprehensión irregular en su contra. Según denunció, las autoridades judiciales estarían actuando de forma sospechosa para forzar su detención, utilizando notificaciones aceleradas e irregularidades procesales.
Nina llegó esta mañana hasta el juzgado de Shinahota, en el Trópico de Cochabamba, con la intención de presentar un memorial, pero encontró la oficina cerrada con candado. El hecho la hizo sospechar que se busca generar las condiciones para detenerla, argumentando que no se presenta ante la justicia.
Explicó que debía declarar el pasado viernes ante la Fiscalía, pero solicitó suspender esa audiencia porque el caso fue trasladado del Cercado a Shinahota. Sin embargo, ese mismo día le notificaron, en un lapso de apenas dos horas, que su pedido había sido rechazado.

“Cuando se trata de casos graves como consorcios de fiscales o jueces, las investigaciones no avanzan. Pero conmigo, una ciudadana común, las notificaciones vuelan entre La Paz y Cochabamba en solo dos horas, incluso violando la competencia territorial”, criticó la dirigente.
Además, señaló que ni siquiera sabe dónde entregar su documentación, ya que el juzgado de Shinahota no la recibió. Cree que hay presión sobre la jueza del caso para evitar que se acepte su apersonamiento como víctima.
Ruth Nina enfrenta un proceso por “instigación pública a delinquir”, a raíz de unas declaraciones donde advirtió que en las elecciones “se contarían muertos y no votos” si se excluía a su partido. El juzgado de Cercado se declaró incompetente y derivó el caso a Shinahota.
Nina pidió a la opinión pública estar atenta, pues considera que se está montando una estrategia para detenerla sin base legal sólida.
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