El Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP) y el partido Morena de Eva Copa están dispuestos a formar un bloque de unidad para enfrentar a la derecha en las elecciones generales. Sin embargo, el acercamiento deja fuera a Evo Morales, a quien acusan de dividir al movimiento y traicionar a las organizaciones sociales.

Desde el Pacto de Unidad —organización que dio origen al MAS—, su vocero Vidal Gómez pidió unidad bajo el “instrumento político” que impulsó a figuras como Eva Copa, Andrónico Rodríguez y Félix Patzi. Les recordó que fue el MAS-IPSP quien les abrió el camino y que, hoy más que nunca, deben volver a sus raíces para evitar que “la derecha y el pacto de Evo” regresen al poder.

Gómez también alertó sobre una supuesta alianza entre el evismo y sectores de derecha, lo que habría derivado en bloqueos legislativos y debilitado al partido. Para él, Morales ya no representa los intereses del pueblo, sino que impulsa una “dictadura sindical”.

En la misma línea, el candidato presidencial del MAS, Eduardo Del Castillo, llamó a defender los logros del proceso de cambio frente al neoliberalismo.

Por su parte, Eva Copa, candidata de Morena, afirmó estar abierta a una mesa de diálogo, siempre que se prioricen ideas para el país y no fanatismos. Incluso dijo estar dispuesta a renunciar a su candidatura si eso garantiza la unidad. También instó a Rodríguez a tomar una decisión clara: “La historia lo juzgará si deja desaparecer a la izquierda”.

Ahora la pelota está en la cancha del MAS: Copa espera que su presidente, Grover García, convoque al bloque para comenzar el diálogo.

Revista Estamos Vivos 

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