La marraqueta no es solo un pan crujiente y delicioso, es parte de la historia de Bolivia. Conocida también como pan de batalla, este tradicional alimento tiene sus raíces en la Guerra del Chaco. En ese entonces, se buscaba un pan sencillo, hecho con pocos ingredientes pero resistente, ideal para tiempos duros. Así nació la marraqueta: harina, sal, azúcar, levadura y el agua de La Paz, combinados con el arte de los panaderos paceños.
Américo Gemio, director de Actividades Económicas del municipio, contó esta historia durante una entrevista con la Red Uno, en la que también invitó a la población a visitar la Feria de la Marraqueta. Esta segunda versión del evento se lleva a cabo en la plaza Emilio Villanueva, cerca del Palacio Consistorial, y estará abierta hasta el sábado 12, de 09:00 a 22:00.

En la feria participan más de 30 panificadores de la Federación de Panificadores Artesanales de La Paz, además de empresas de embutidos que acompañan el pan con todo tipo de sabores.
“Todos podrán disfrutar marraquetas con jamón, con refresco, con lo que quieran… menos con mantequilla, eso no va”, bromeó Gemio.
La panificadora Florencia Urquizo, presente también en el evento, destacó que la marraqueta está en todas las mesas, desde la más humilde hasta la más acomodada. Acompaña sopas, ají de fideo, fricasé y hasta una simple sultana.
“Ahora que estamos en crisis, la marraqueta llena más. Por eso todos la comen”, comentó con sinceridad.
Urquizo también invitó a la ciudadanía a no perderse esta feria, que no solo ofrece pan, sino también otros tipos de masitas. El sábado será el gran remate, ideal para quienes quieran llevar algo más a casa.
Una feria con sabor, historia y mucho de lo que hace única a La Paz.
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