Una acalorada discusión entre los entrenadores de Blooming y Real Oruro terminó en una pelea que obligó a suspender momentáneamente el partido. Marcelo Straccia y Mauricio Soria no solo fueron expulsados del campo, sino que protagonizaron una gresca en los túneles del estadio, en medio de la fecha 13 del torneo.

Todo comenzó en la cancha con un cruce de insultos, que más tarde se convirtió en una riña física cuando ambos técnicos se dirigían a los vestuarios. Según las imágenes de la transmisión oficial, el personal de seguridad tuvo que intervenir para evitar que la pelea pasara a mayores.

El detonante, según medios locales, fue la celebración de Mauricio Soria tras el tercer gol de Blooming, que enfureció a Straccia. El DT argentino respondió con gritos y gestos provocadores, y la tensión escaló rápidamente. En el minuto 87, el árbitro Ronald Mamani decidió expulsarlos a ambos por conducta antideportiva.

Ya en el túnel, Straccia hizo un gesto burlón con los dedos —insinuando que Soria era «pequeño»—, lo que provocó que el técnico cochabambino se abalanzara sobre él. Jugadores de ambos equipos intervinieron para separar a los entrenadores, provocando una pausa en el encuentro.

El partido terminó 4-2 a favor de Blooming, con goles de Richet Gómez (17’), Gabriel Valverde (76’), Guido Vadalá (82’) y Moisés Villarroel (90’). Real Oruro descontó con tantos de Julio Vila (45’) y Ronald Cuéllar (85’).

Después del partido, Straccia evitó hablar del altercado: “Son cosas del fútbol y se quedan ahí”, dijo. Desde Blooming, su secretario general, Fabricio Franzhek, minimizó lo ocurrido asegurando que todos —cuerpo técnico y jugadores— se vieron arrastrados por la intensidad del partido.

Una escena que dejó en segundo plano el resultado y abrió el debate sobre los límites del comportamiento en el fútbol profesional.

Revista Estamos Vivos

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