El Montículo brilló con cultura y tradición la noche del viernes, cuando se eligió a la Cholita Paceña del Bicentenario y a la Cholita Kurmi 2025. Este año, el título principal fue para Teresa Mayta Huanto, representante del macrodistrito Centro, mientras que Marlene Quispe Alaña, del macrodistrito Zongo, se llevó el título de Cholita Kurmi.

“Centro vuelve a ganar, igual que el año pasado. Eso ya parece más que una coincidencia”, comentó entre risas el alcalde Iván Arias, quien celebró el veredicto del jurado y pidió que las ganadoras trabajen juntas por La Paz durante su reinado.

Teresa Mayta, de 24 años, no ocultó su emoción: “Tres años intentándolo en el Centro, y por fin lo logramos”, dijo. Estudió Administración Hotelera y Turismo en la Unifranz, y ahora cursa la carrera de Historia en la UPEA. Ganó un premio de Bs 3.000 y el derecho de participar en todas las actividades oficiales del municipio durante las Fiestas Julias del Bicentenario.

La sorpresa de la noche fue Marlene Quispe, de 19 años, quien por primera vez participaba en este tipo de certamen. “Tenía mucho miedo, pero todo se puede”, dijo. Actualmente estudia Derecho y trabaja en el rubro comercial. Por su logro recibió Bs 2.000, además de obsequios de auspiciadores como ropa y tortas.

Más que un concurso: una reivindicación cultural

Durante la gala, el secretario municipal de Culturas, Rodney Miranda, recordó que la Chola Paceña es reconocida como Patrimonio Cultural Intangible del Municipio de La Paz gracias a la Ley Municipal 046. “Hoy la mujer de pollera está en todos los espacios: maneja minibuses, trabaja en ministerios, es maestra… Es una representación viva de nuestra cultura”, afirmó.

Las 18 finalistas, dos por cada macrodistrito, pasaron por talleres sobre la historia de la chola paceña, recorrieron sitios emblemáticos de la ciudad y compartieron un almuerzo con el alcalde. En la noche de elección, desfilaron en dos pasarelas —una con vestimenta tradicional y otra de gala— y respondieron preguntas preparadas por el jurado.

Más allá del brillo y los premios, este evento reafirma el valor de la mujer de pollera como símbolo de identidad, fuerza y orgullo paceño.

Revista Estamos Vivos

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