El Gobierno boliviano se alista para presentar este jueves un plan nacional de prevención de incendios forestales, que contempla la instalación de puntos de control militar en zonas críticas. Estos controles permitirán una respuesta inmediata ante cualquier foco de quema no autorizada.

La estrategia está liderada por el Ministerio de Defensa y se complementa con la creación del “Instituto del Fuego”, una entidad que promoverá el uso planificado del fuego, así como el acceso a financiamiento climático para fortalecer la prevención y el equipamiento de las regiones más vulnerables.

El ministro de Medio Ambiente y Agua, Álvaro Ruiz, explicó que el plan se construyó en coordinación con gobernaciones, municipios, autonomías indígenas, regionales y sectores agroproductivos. Señaló que esta articulación es clave para evitar tragedias como las del año pasado, cuando los chaqueos ilegales arrasaron 12,6 millones de hectáreas, de las cuales más de la mitad eran áreas forestales.

“Lo más importante para evitar los incendios es el trabajo conjunto entre el nivel central y los gobiernos subnacionales, tal como lo recomendaron organismos internacionales y la cooperación”, aseguró Ruiz.

Actualmente, 84 municipios presentan alertas por riesgo de incendios, y 47 de ellos están en “zona roja”, es decir, con alta recurrencia de quemas. Estos municipios se concentran en Santa Cruz, Beni, Pando y La Paz.

Pese a la convocatoria del Gobierno, solo 22 municipios de zonas rojas y una gobernación (Santa Cruz) participaron en la última reunión convocada por el Ministerio de Medio Ambiente para coordinar acciones.

Ruiz también destacó que, con apoyo de la Unión Europea, Bolivia fue sede del reciente encuentro del Grupo de Expertos en Incendios Forestales de América Latina y el Caribe (GEFF-LAC). Allí se planteó que la clave no es prohibir totalmente el uso del fuego, sino regularlo y calendarizarlo adecuadamente para que no derive en desastres.

Se prevé que la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) presente pronto un cronograma de quemas controladas, mientras se definen los lugares estratégicos donde se ubicarán las unidades militares para frenar los chaqueos antes de que se conviertan en incendios fuera de control.

Revista Estamos Vivos

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