La Fiscalía ha decidido abrir una investigación contra el exministro de Justicia, César Siles, por su presunta implicación en una red de influencias que habría buscado manipular un fallo judicial para suspender a una magistrada del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Todo comenzó cuando el juez de Coroico, Fernando Lea Plaza, emitió un fallo para suspender a la magistrada Fannu Coaquira, elegida por voto popular en 2024, bajo el argumento de que existió una omisión en su evaluación de méritos. Esta decisión generó fuertes críticas por parte del TSJ, que la calificó como un “golpe judicial”, y del Órgano Electoral, que denunció la violación del principio de preclusión.
El caso tomó un giro inesperado cuando se difundió un audio en el que, presuntamente, César Siles ofrece protección al juez para que emita el polémico fallo. Aunque el exministro denunció que ese audio fue manipulado, la Fiscalía lo considera un indicio clave. Según la investigación, Siles habría dicho al juez que “todo estaba coordinado a alto nivel” y que no había problema en emitir la resolución, e incluso aseguró que ya se estaba trabajando para que el fallo sea respaldado por el Tribunal Constitucional.
Además de Siles, también están implicados el presidente del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de La Paz, Yván Córdova, y la vocal de la Sala Penal, Claudia Castro. Según la hipótesis del Ministerio Público, Córdova habría sido el nexo entre Siles y el juez Lea Plaza, mientras que Castro se encargaba de preparar los argumentos jurídicos para la suspensión de la magistrada Coaquira.
Una testigo clave reveló que Castro incluso intentó comunicarse con el encargado distrital del Consejo de la Magistratura, “doctor Cárdenas”, pero al no ser atendida, expresó su molestia diciendo que detrás de todo estaba “el ministro”.
La Fiscalía decidió ampliar la investigación a Siles y Córdova por delitos como tráfico de influencias, consorcio entre funcionarios judiciales y falsificación de documentos oficiales. Cabe señalar que la vocal Claudia Castro ya fue aprehendida el jueves, mientras que el presidente del TDJ fue internado en una clínica con un diagnóstico de accidente cerebrovascular, justo después de un encuentro con funcionarios de Transparencia que indagaban este caso.
Esta investigación saca a la luz un entramado de poder y presión dentro del sistema judicial boliviano, donde se cruzan audios, declaraciones, favores y posibles delitos, con una figura del anterior gabinete ministerial ahora en el centro de la tormenta.
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