Lo que debía ser un encuentro académico terminó marcado por el descontrol. El Congreso Nacional de Universidades, realizado del 10 al 12 de abril en Tarija, derivó en una serie de excesos por parte de los asistentes, dejando como saldo a un estudiante internado en terapia intensiva.

Durante los tres días del evento, que reunió a miles de universitarios de todo el país, se registraron fiestas desbordadas y un consumo masivo de alcohol. Las redes sociales se llenaron de videos donde se observa a estudiantes en estado de ebriedad y situaciones de caos.

El hecho más alarmante ocurrió la noche del sábado 12, cuando un estudiante de aproximadamente 24 años, perteneciente a la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), sufrió una grave caída tras haber ingerido bebidas alcohólicas. El impacto le provocó una fractura de cráneo y actualmente se encuentra en cuidados intensivos en un hospital de Tarija.

Pese a este preocupante panorama, desde el Comité Cívico de Tarija se destacó el impacto económico del evento. “Hubo más movimiento en el Valle por el congreso que por la vendimia”, declaró Edwin Sánchez, uno de sus representantes.

No es la primera vez que este tipo de encuentros universitarios recibe críticas por el comportamiento de algunos estudiantes. Las imágenes difundidas este año muestran que, lejos de mejorar, la situación se repite.

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