El viceministro de Defensa al Consumidor, Jorge Silva, informó que la suspensión de exportaciones de aceite, que entra en vigor este viernes, será temporal y tendrá un plazo máximo de tres meses. La medida busca garantizar el abastecimiento interno a precios justos.

“La suspensión no es indefinida. Es una medida temporal hasta estabilizar el mercado. Podría levantarse antes si se logra solucionar la cadena productiva y mejorar la distribución”, explicó Silva.

El Gobierno tomó esta decisión para garantizar la seguridad alimentaria, luego de detectar irregularidades en la disponibilidad del producto, pese a que los mayoristas e industriales aseguran que la producción es normal. Silva cuestionó estas contradicciones y pidió mayor compromiso de los actores involucrados.

La medida responde a la necesidad de priorizar el mercado interno y evitar desabastecimientos que afectan a las familias bolivianas.

JRMA / Revista Estamos Vivos

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