La diabetes es una de las enfermedades más comunes en Bolivia, ocupando el quinto lugar en el ranking de enfermedades más prevalentes. Cada año, la enfermedad causa más de 5.000 muertes en el país, afectando principalmente a personas entre los 20 y 79 años. Según la International Diabetes Federation, las poblaciones rurales e indígenas enfrentan mayores dificultades para acceder a servicios de salud, lo que pone en riesgo a más de 362.000 personas que viven con la enfermedad, un 6,6% de la población boliviana.
En 2019, el Sistema Nacional de Información en Salud reportó que 3.094 mujeres fallecieron a causa de la diabetes. Además, el Ministerio de Salud y Deportes informó que en 2022, por cada 100.000 habitantes, se diagnosticaron 7.372 casos de diabetes, lo que implica que aproximadamente 7 de cada 100 bolivianos padecen esta enfermedad.
La doctora Cinthia Coral Cristaldo, médica internista del Medical Center de Santa Cruz, destaca que la falta de controles médicos preventivos es uno de los principales problemas, ya que un alto porcentaje de la población no tiene acceso a seguros de salud. Según sus declaraciones, el 73,2% de los bolivianos no cuentan con seguro médico, lo que limita la detección temprana y el tratamiento adecuado de la diabetes.
Las complicaciones asociadas a la diabetes tipo II son graves. La doctora Coral explicó que aproximadamente el 65% de los pacientes con esta enfermedad también sufren de hipertensión, lo que aumenta el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Además, alrededor del 55% desarrolla «pie diabético», que puede ocasionar infecciones severas y, en muchos casos, amputaciones. También, el 29% de los pacientes con diabetes sufren de retinopatía diabética, una complicación relacionada con el control de los niveles de azúcar en la sangre.
Impacto en las poblaciones vulnerables
El informe Atlas Report 2022 de la FID resalta un incremento de la diabetes entre las poblaciones indígenas a nivel mundial, con una prevalencia superior al 10%. En Bolivia, donde el 48% de la población es indígena, esta tendencia es particularmente preocupante. Las personas en zonas rurales y comunidades indígenas enfrentan más obstáculos para acceder a servicios médicos de calidad, lo que las coloca en mayor riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes.
Para abordar esta situación, Pro Mujer ha enfocado sus esfuerzos en mejorar el acceso a servicios de salud, especialmente en áreas rurales y periurbanas. Desde 2020, la organización implementa un programa integral que incluye exámenes regulares de glucosa, talleres sobre nutrición y hábitos saludables, y la identificación de factores de riesgo para enfermedades no transmisibles. Este programa se lleva a cabo en ocho localidades de Bolivia, con la ayuda de más de 300 promotoras comunitarias que brindan orientación en salud y nutrición. Además, Pro Mujer ha lanzado un chatbot que permite calcular el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 a través de una serie de preguntas en línea.
Este 14 de noviembre, el Día Mundial de la Diabetes nos recuerda la importancia de la prevención y el control de esta enfermedad, especialmente en las poblaciones más vulnerables del país.
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