Adoptar hábitos saludables es clave para prevenir la diabetes, y esto comienza desde la infancia. Especialistas recomiendan que los padres fomenten en sus hijos una dieta balanceada y una actividad física diaria, como una caminata de 30 minutos.
Miguel Ángel Quispe, jefe de la Unidad de Epidemiología, advierte que la diabetes es difícil de controlar porque involucra cambios en el estilo de vida y en la educación sobre salud. «Debemos ser conscientes de que cualquiera puede desarrollar esta enfermedad», mencionó Quispe, quien también aconseja a los padres educar con el ejemplo.
En Bolivia, aproximadamente el 6 % de la población vive con diabetes, en su mayoría tipo 2. En El Alto, seis de cada diez personas con diabetes desconocen que tienen la enfermedad, y solo una de cada dos que lo sabe sigue un tratamiento adecuado. La diabetes tipo 2 es la más frecuente y suele estar asociada al sobrepeso, la obesidad, una dieta inadecuada y la falta de ejercicio.
“La diabetes es una enfermedad crónica que no solo afecta al corazón y a los vasos sanguíneos, sino también a los riñones, los ojos y puede traer complicaciones graves”, explicó Quispe, recordando que no tiene cura, pero puede ser controlada.
Quispe también enfatizó la importancia de que los niños desde pequeños eviten las bebidas azucaradas y prefieran agua, ya que el alto consumo de azúcares eleva los niveles de glucosa y puede causar resistencia a la insulina. Además, recomendó reducir alimentos como papa, arroz, fideo, chuño y comida chatarra, e incluir más frutas, verduras y vegetales en la dieta para prevenir y controlar esta enfermedad.
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