El Gobierno anunció que el diésel tendrá un precio único para todos y que su valor se moverá de acuerdo con el mercado internacional.

El presidente Rodrigo Paz anunció este viernes una decisión que cambia la forma en que Bolivia compra y vende diésel: se elimina la subvención y todos los consumidores pagarán el mismo precio, calculado en función de cuánto cuesta importar el combustible.

¿La razón? El Gobierno asegura que mantener el diésel subsidiado le cuesta al Estado alrededor de 55 millones de dólares cada semana y que, además, el sistema ha favorecido el contrabando y la reventa ilegal.

“No podemos comprar caro para vender barato para que unos cuantos se lo roben”, afirmó Paz durante su mensaje al país.

Hasta ahora, Bolivia mantenía precios diferenciados. En agosto, por ejemplo, los grandes consumidores comenzaron a pagar Bs18 por litro, mientras que otros usuarios continuaban pagando Bs9,80. Con el nuevo anuncio, esa diferencia desaparece.

¿El precio puede subir o bajar?

Sí. Paz explicó que el nuevo precio estará relacionado con el mercado internacional. Si el costo del diésel disminuye afuera, el precio en Bolivia también debería bajar; si aumenta, podría ocurrir lo contrario.

El Gobierno sostiene que el cambio permitirá garantizar el abastecimiento y terminar con las largas filas en los surtidores.

Pero la medida también genera preocupación entre sectores productivos, porque el diésel es fundamental para mover camiones, maquinaria agrícola y equipos utilizados en minería y construcción. Un combustible más caro puede aumentar los costos de transporte y producción y terminar impactando en el precio de otros productos.

¿Y qué hará el Gobierno con el dinero?

Paz aseguró que los recursos que ya no se destinen a la subvención serán utilizados en diferentes áreas. Entre las medidas anunciadas están Bs874 millones para un bono destinado a cerca de 2,9 millones de personas, hasta Bs800 millones en créditos preferenciales con una tasa cercana al 6% y el aumento del bono Juancito Pinto de Bs200 a Bs300.

El Gobierno también anunció créditos para productores, eliminación de impuestos de importación para determinados bienes destinados a actividades productivas y recursos para proyectos de infraestructura.

“La subvención o el futuro. Yo elijo futuro”, resumió Paz.

Ahora viene la parte más difícil: que la eliminación de la subvención realmente consiga más diésel, menos filas y una economía que pueda producir más, sin que el aumento de los costos termine golpeando demasiado a las familias.

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