Saturnina y Avelino son los primeros pichones de paraba azul nacidos exitosamente en una caja nido en el Pantanal boliviano, dentro del ANMI San Matías, en la comunidad de Candelaria. Su nacimiento representa una señal de resistencia para una especie afectada por los incendios y la pérdida de árboles destinados a su alimentación y reproducción.

Los dos pichones nacieron después de seis meses de seguimiento a una pareja que ocupó una de las cajas instaladas en el patio trasero de una vivienda del retiro El Cussy. El proyecto es impulsado por el SERNAP, guardaparques del ANMI San Matías, la Fundación para la Conservación de Loros en Bolivia (CLB) y World Parrot Trust, con apoyo del Zoológico de Phoenix.

La estrategia busca responder a la reducción de sitios naturales de nidificación provocada principalmente por los incendios registrados desde 2019. Según los guardaparques, el fuego de 2024 afectó cerca del 75% del área protegida, reduciendo árboles y fuentes de alimento para la especie.

Ante esta situación, ya fueron instaladas 30 cajas nido en Candelaria, Santo Rosario, Santo Corazón y San Fernando. El nacimiento de Saturnina y Avelino permitirá evaluar esta alternativa y ampliar su uso en otras zonas.

El proyecto también plantea involucrar a las comunidades y estudiantes en la elaboración de cajas, monitoreo de las aves y formación de monitores ambientales, para que la conservación no dependa únicamente de los especialistas.

A largo plazo, la iniciativa busca convertir la protección de la paraba azul en una oportunidad para las comunidades mediante el aviturismo, promoviendo la observación de aves en distintas localidades del área protegida.

En un territorio marcado por el fuego y la pérdida de hábitat, el nacimiento de estos dos pichones demuestra que la paraba azul todavía resiste y que, con refugios adecuados y participación comunitaria, su conservación puede abrirse camino en el Pantanal boliviano.

Esta versión queda más concreta, menos repetitiva y con las soluciones del proyecto como protagonista, sin perder la problemática que hace relevante la noticia.

Revista Estamos Vivos 

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