La violencia dentro de las cárceles bolivianas genera preocupación. Entre enero y julio de 2026, 17 personas privadas de libertad murieron de forma violenta, según un reporte de la Defensoría del Pueblo.

La cifra ya supera los 15 casos registrados durante todo 2025, cuando todavía faltan cinco meses para concluir esta gestión.

El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, señaló que el hacinamiento y la sobrepoblación dificultan las condiciones de seguridad dentro de los centros penitenciarios.

Además, la Defensoría informó que este año se registró un caso en el que se utilizaron armas de fuego dentro de una cárcel de alta seguridad.

La institución pidió a las autoridades responsables tomar medidas frente a esta situación y cumplir las recomendaciones realizadas para mejorar la seguridad en los centros penitenciarios.

Revista Estamos Vivos 

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