Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió la mañana de este lunes gran parte de Colombia y dejó al menos 80 personas fallecidas, decenas de edificios colapsados y numerosos ciudadanos atrapados bajo los escombros. Las zonas más afectadas se encuentran en el occidente y centro del país, especialmente en los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El movimiento sísmico ocurrió a las 07:34 hora local y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El sismo se produjo a una profundidad aproximada de 106 kilómetros y fue seguido por réplicas, entre ellas una de magnitud 4,8. Por sus características, el temblor fue sentido en amplias zonas de Colombia y también en Ecuador.
Pereira, una de las ciudades más afectadas, concentra una parte importante de las víctimas. El alcalde Mauricio Salazar informó que al menos 40 personas murieron en el área metropolitana de Pereira y que numerosos edificios resultaron afectados. Equipos de emergencia, bomberos y ciudadanos participan en las tareas de búsqueda de personas que podrían permanecer atrapadas.
En Cali, capital del Valle del Cauca, se reportó el colapso de alrededor de 30 estructuras, algunas de ellas con personas atrapadas. Las autoridades departamentales también informaron de decenas de fallecidos en otras localidades del Valle del Cauca. Entre las víctimas hay niños. La emergencia obligó a desplegar equipos de rescate y a utilizar drones para evaluar los daños en diferentes sectores.
Manizales, Armenia, Quibdó y Buenaventura también registraron daños importantes. En Manizales, una de las torres de la Catedral Basílica Metropolitana resultó afectada, mientras que en Quibdó se reportaron daños en edificaciones. Además, varias terminales aéreas tuvieron que suspender sus operaciones por razones de seguridad y para evaluar posibles daños estructurales.
La fuerza del terremoto también provocó evacuaciones preventivas en Bogotá. Miles de personas salieron de edificios y oficinas después de sentir el movimiento, mientras las autoridades activaron los mecanismos nacionales de respuesta ante desastres. El Gobierno colombiano declaró el desastre de carácter nacional para facilitar la movilización de recursos y asistencia hacia las zonas afectadas.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo apenas tres días antes del terremoto, convocó al Comité Nacional para el Manejo de Desastres y anunció que supervisará la respuesta estatal ante la emergencia. Equipos de rescate y autoridades locales continúan evaluando los daños, mientras aumenta la preocupación por las personas que permanecen desaparecidas o atrapadas bajo los escombros.
El terremoto también fue sentido en varias provincias de Ecuador, incluida Pichincha, donde se encuentra Quito. En edificios altos de la capital ecuatoriana el movimiento se percibió con fuerza y habitantes de varias zonas salieron de sus viviendas como medida preventiva. Hasta los reportes disponibles, no se habían informado víctimas ni daños importantes en Ecuador.
El sismo ocurre además pocas semanas después de los fuertes terremotos registrados en Venezuela, lo que vuelve a poner la atención sobre la elevada actividad sísmica de la región andina. Colombia se encuentra en una zona de intensa actividad tectónica, relacionada con la interacción de varias placas, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles nuevas réplicas. Las labores de rescate y evaluación continúan mientras el país enfrenta una de las emergencias naturales más graves de los últimos años.

