A poco más de ocho meses de gestión, el gabinete de Rodrigo Paz continúa en proceso de consolidación. Los seis cambios ministeriales realizados desde el inicio del mandato evidencian ajustes internos del Ejecutivo en busca de conformar un equipo estable.

Asimismo, muestra que la dinámica política obliga a constantes ajustes para enfrentar una coyuntura marcada por la crisis económica, los conflictos sociales y la recomposición de alianzas.

La reciente salida de representantes vinculados a Unidad Nacional (UN) y el prolongado conflicto de 53 días de bloqueos han reabierto el debate sobre la necesidad de una renovación ministerial.

Análisis

Para los analistas políticos Reymi Ferreira y Carlos Saavedra, el Gobierno atraviesa una etapa de transición que requiere fortalecer su base política y redefinir prioridades.

Los cambios no fueron aleatorios. Las carteras relacionadas con la economía y la producción concentraron buena parte de las observaciones públicas.

Ferreira identifica a Hidrocarburos, Economía y Gobierno como los ministerios con mayores cuestionamientos.

“Los ministerios que tienen bastantes observaciones y críticas son Hidrocarburos, Economía y últimamente Gobierno por la situación del descontrol respecto a la delincuencia”, señala.

Sin embargo, también reconoce aspectos positivos en la gestión gubernamental.

“Se debe valorar la actitud de los ministerios de Gobierno y Defensa en evitar una acción represiva con armas letales. La serenidad con la que se enfrentó el paro de más de cincuenta días no deja de ser un mérito, necesario en democracia”.

Ministros

Para Ferreira, otra cartera que no ha logrado posicionarse es la de Relaciones Exteriores, mientras que Desarrollo Rural y Tierras mostró una gestión aceptable, aunque quedó afectada por la polémica en torno a la redefinición de la pequeña propiedad.

Carlos Saavedra comparte parte de ese diagnóstico, aunque destaca que el gabinete cumplió una misión inicial compleja.

“Este es un gabinete de transición política que ha cumplido un ciclo importante, instalar un nuevo momento después de una hegemonía muy larga del Movimiento al Socialismo”.

La rotación ministerial constituye uno de los rasgos más visibles del actual Gobierno. Lejos de interpretarlo únicamente como una señal de debilidad, Saavedra considera que forma parte del proceso normal de construcción de una nueva administración.

“Es un gabinete que ya ha sufrido muchos ajustes, especialmente en áreas críticas como Hidrocarburos y otras donde la presión política ha sido muy dura”, menciona.

Cambios

No obstante, ambos analistas coinciden en que el momento político exige un nuevo ajuste.

Saavedra considera que el 6 de agosto, cuando el Presidente presente su informe por el aniversario patrio, representa una oportunidad para renovar el equipo.

“Renovar el gabinete de ministros es una señal política que te puede dar aire en términos de comunicación y percepción ciudadana”.

Ferreira utiliza una comparación futbolística para explicar la necesidad de los cambios.

“Es como en el fútbol; a veces los cambios son oportunos y saber hacer esos cambios define la capacidad de un presidente”.

Uno de los principales desafíos del Gobierno no pasa únicamente por mejorar la gestión administrativa, sino por ampliar su respaldo político.

Alejamiento

Tras el alejamiento de Unidad Nacional, Ferreira considera imprescindible construir nuevos acuerdos. “Se debe plantear un bloque político que tenga su correlato en el Legislativo y también en la sociedad”.

En criterio del analista, mantener el gabinete sin modificaciones podría dificultar la gobernabilidad.

“El peligro de mantener el gabinete tal como está es que excluye a fuerzas políticas que necesita para la gobernabilidad legislativa”.

Saavedra coincide y añade que una renovación también puede convertirse en un mensaje de apertura hacia nuevos aliados.

“El gabinete ministerial también es una forma mediante la cual se pueden dar mensajes de apertura y de alianza”.

Ambos especialistas coinciden en que el desempeño ministerial impacta directamente sobre la imagen presidencial.

“Fusibles”

Ferreira resume esa relación con una frase gráfica. “Los ministros son como fusibles; si se los mantiene pese a una actuación incorrecta, pueden afectar la imagen misma del presidente”.

Saavedra comparte esa visión. “Los ministros construyen la gestión y las relaciones estratégicas. Sus aciertos fortalecen al Presidente y sus errores terminan lastimando la imagen presidencial”.

Más allá de los nombres, ambos analistas coinciden en que el principal reto del Gobierno será definir una hoja de ruta clara.

Ferreira advierte que todavía falta una estrategia integral. “Al Gobierno le falta aprobar una estrategia económica y social. Esa brújula mayor afecta la operatividad de cualquier ministerio”.

Desde una perspectiva política, el balance muestra luces y sombras. La administración logró superar sin una escalada represiva uno de los conflictos sociales más prolongados de los últimos años y obtuvo resultados en seguridad, especialmente en la lucha contra el narcotráfico.

Dificultades

Sin embargo, las dificultades económicas, el desgaste provocado por la crisis de combustibles, la débil presencia de algunas carteras y la pérdida de aliados políticos mantienen abierto el debate sobre la necesidad de un gabinete más sólido.

A ocho meses de iniciado el mandato, la continuidad del mismo equipo parece cada vez menos probable. Para ambos analistas, un reajuste no solo permitiría corregir falencias de gestión, sino también enviar una señal política de renovación y fortalecer la gobernabilidad en una etapa que se perfila decisiva para el Gobierno de Rodrigo Paz.

Fuente: La Razón

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