Los productores cañeros del país advirtieron este lunes que cerca de 150.000 hectáreas de caña de azúcar podrían quedar sin cosechar debido a la escasez de diésel, una situación que mantiene paralizada aproximadamente la mitad de la maquinaria utilizada en plena zafra. Ante este escenario, el sector dio plazo al Gobierno hasta el viernes para atender sus demandas y anunció que, de no obtener respuestas, iniciará medidas de presión.
El presidente de la Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia (Concabol), Alcides Córdova, afirmó que la crisis de abastecimiento de combustible ya está afectando la producción y pone en riesgo una de las campañas agrícolas más importantes del año.
«El sector cañero está entrando a un período de crisis. El 50 por ciento de nuestra maquinaria está prácticamente paralizada y no estamos cosechando el producto. Son más de 150.000 hectáreas que, con el avance de la zafra, corren el riesgo de no ser cosechadas», advirtió en declaraciones a Unitel.
La zafra cañera es clave para garantizar el abastecimiento de azúcar en el mercado interno y la producción de etanol destinado a la mezcla con gasolina, además de generar miles de empleos directos e indirectos en Santa Cruz, principal región productora del país.
Córdova aseguró que el sector agotó las instancias de diálogo con el Ejecutivo y denunció que, pese a varias mesas de trabajo, no se han concretado soluciones.
«Nos mienten permanentemente. Hemos enviado cuatro cartas a distintos ministerios y a YPFB dándoles un plazo definitivo hasta el viernes. Si no hay respuestas, el sector asumirá las medidas que correspondan», señaló.
Los productores presentaron un pliego de cuatro demandas que consideran urgentes para evitar una mayor afectación de la zafra.
La primera es el abastecimiento inmediato de diésel y la agilización de los trámites para que empresas privadas puedan importar combustible.
«No nos mientan, dígannos la verdad y permitan que más empresas importen diésel. Agilicen los procedimientos», reclamó el dirigente.
La segunda demanda exige el pago del 100% de la deuda que, según el sector, mantiene el Estado por el etanol ya entregado para la producción de combustibles.
«Prefieren importar gasolina a 14 bolivianos el litro. Es una irresponsabilidad para el país y, aun así, nos siguen debiendo», cuestionó.
El tercer pedido consiste en que el Gobierno cumpla la normativa que autoriza una mezcla de hasta el 12% de etanol con gasolina en todo el territorio nacional.
Según Córdova, ese porcentaje no se está aplicando, pese a que la norma lo permite, mientras países vecinos como Brasil, Argentina y Paraguay utilizan mezclas considerablemente superiores, que en algunos casos alcanzan el 25%.
Finalmente, el sector solicitó que se autorice la importación de vehículos flex, capaces de funcionar con altas proporciones de alcohol carburante, como parte de una estrategia para ampliar el mercado del etanol producido en Bolivia.
Los productores advirtieron que, si la falta de combustible persiste durante los próximos días, no solo se verá comprometida la cosecha de caña, sino también la producción de azúcar y biocombustibles, con potenciales efectos sobre la industria sucroalcoholera y el abastecimiento del mercado interno.

