La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) implementó el registro obligatorio mediante la plataforma SIScarguío para todas las personas que requieran adquirir gasolina en bidones u otros recipientes autorizados. La medida busca fortalecer el control sobre la comercialización de combustibles fuera del tanque de los vehículos, identificar a los compradores, conocer la cantidad de litros solicitados y verificar el destino que tendrá el carburante.

La disposición está dirigida a quienes necesitan combustible para maquinaria, equipos agrícolas, generadores eléctricos, actividades productivas u otros usos que no pueden abastecerse directamente en una estación de servicio. Desde ahora, presentarse únicamente con un bidón ya no será suficiente para realizar la compra.

La ANH informó que el procedimiento debe realizarse antes de acudir a una estación de servicio, ya que la venta solo será posible cuando el registro haya sido validado por la institución.

El primer paso consiste en crear una cuenta en Ciudadanía Digital, plataforma administrada por la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC). El usuario deberá registrarse con su documento de identidad, completar sus datos personales y habilitar su cuenta. Quienes ya dispongan de un usuario podrán utilizar directamente sus credenciales.

El segundo paso es ingresar a SIScarguío utilizando la cuenta de Ciudadanía Digital. Allí, el solicitante deberá completar un formulario con información detallada, incluyendo datos personales, departamento, provincia y municipio, dirección, actividad que desarrolla, tipo de combustible requerido, volumen solicitado en litros y el uso específico que tendrá el carburante. Además, deberá adjuntar la documentación, fotografías u otros respaldos que solicite el sistema. La entidad aclaró que no bastará con indicar que el combustible será para «uso personal», sino que deberá justificarse claramente su destino.

El tercer paso corresponde a la revisión y validación por parte de la ANH. La institución evaluará la información presentada y verificará que la cantidad de combustible solicitada guarde relación con la actividad declarada. La aprobación no es automática, por lo que recomienda realizar el trámite con anticipación para evitar inconvenientes al momento de abastecerse.

El estado del trámite podrá consultarse en las direcciones distritales de la ANH, en sus oficinas o mediante sus canales oficiales de atención. Para consultas y denuncias, la entidad habilitó la línea gratuita 800-10-6006 y el número de WhatsApp 72040635.

La ANH recordó que el registro es completamente gratuito y se realiza una sola vez. Ninguna persona está autorizada a cobrar por la inscripción, acelerar la validación o gestionar una supuesta autorización. Una vez habilitado, el usuario podrá administrar sus solicitudes y revisar el historial de formularios desde la misma plataforma, manteniendo actualizada la información de acuerdo con la actividad que desarrolla.

Tras obtener la autorización, el comprador deberá acudir a la estación de servicio con un recipiente adecuado para el transporte de combustible, cumplir las normas de seguridad, exigir la factura correspondiente y pagar únicamente el precio oficial establecido.

Asimismo, la entidad advirtió que la autorización no permite revender el carburante, almacenarlo de forma irregular ni utilizarlo para una actividad distinta a la declarada. Si se detectan inconsistencias, carguíos repetitivos o posibles desvíos del combustible, el usuario podrá ser observado o restringido mientras se realizan las verificaciones.

Como parte de los controles, la ANH emplea herramientas como B-SISA para identificar operaciones irregulares en las estaciones de servicio. La institución recordó que recientemente suspendió temporalmente placas de vehículos vinculados con carguíos repetitivos.

Con la implementación de SIScarguío, la ANH busca mejorar la trazabilidad del combustible comercializado fuera del tanque de los vehículos, prevenir el acopio irregular, la reventa a precios superiores, el desvío hacia actividades no autorizadas, el uso indebido de identidades o vehículos para carguíos repetitivos y el transporte de carburantes sin una justificación verificable, garantizando que el suministro llegue a quienes realmente lo necesitan.

Revista Estamos Vivos 

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