Inglaterra ya está entre los ocho mejores del Mundial 2026, pero para meterse en el mencionado lote debió jugar un partido que, por momentos, pareció de Copa Libertadores. Jude Bellingham marcó dos goles en 98 segundos (36′ y 38′) que fueron vitales para el conjunto inglés: cuatro minutos después, Quiñones descontó y México casi consigue el empate antes del cierre de la primera etapa.

Sin embargo, en ese lapso del cotejo, Inglaterra dio una muestra de cómo aguantar la ventaja. México no se cansó de tirar centros al área, que no solo fueron defendidos por su línea del fondo integrada por Jarell Quansah, Ezri Konsa, Marc Guéhi y Nico O’Reilly, sino que en varias ocasiones fueron intervenidos por una de las figuras del partido, Jordan Pickford.

El arquero inglés fue fundamental para sostener la ventaja con la que Inglaterra se despidió al descanso. En el mejor momento de México en el partido, el golero de Everton bancó la parada y nació su gran actuación en el Estadio Azteca.

En el complemento, cuando parecía que Inglaterra volvía a acomodarse en la historia, Quansah cometió una fuerte infracción que tras la revisión del VAR terminó en roja directa. La expulsión sucedió en el 53′, por lo que el equipo inglés jugó casi todo el acto final con un hombre menos.

Pese a estar con 10 hombres, Harry Kane, de penal, consiguió estirar la ventaja al 3-1. De allí en adelante, Tuchel movió fichas y paró un equipo que se dedique a batallar y así poder sacar el boleto a los 4tos. de final de la Copa del Mundo.

El primer indicio: sacó a Bukayo Saka y colocó a John Stones, un defensor nato. 10′ después, México se encontró con un penal que derivó al 3-2 a través de Raúl Jiménez, lo que hizo crecer las alertas para Inglaterra.

Ahí nuevamente apareció la mano de Tuchel: sacó al mediocampista Elliot Anderson y mandó a la cancha a Dan Burn, defensor central que mide 2.01. Además, renovó las energías por el lateral con Djed Spence por O’Reilly.

En los últimos 20 minutos de partido, México lanzó de todo al área custodiada por Pickford, pero Inglaterra expuso su ‘carácter sudamericano’ para defender cada intento del conjunto azteca como si fuera un partido de CONMEBOL Libertadores en condición de visitante.

Desde el Viejo Continente se cuestionaron las formas de Paraguay ante Alemania y Francia, pero un legendario de Europa a nivel selecciones como Inglaterra tuvo que utilizar el mismo recurso. No tuvo vergüenza y el campeón del Mundial 1966 ya está entre los ocho mejores de la Copa del Mundo.

Por ESPN

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