¡Lo imposible fue posible! Ecuador escribió una de las páginas más memorables de su historia mundialista y logró el único resultado que le servía para seguir con vida derrotando 2-1 a Alemania en la última fecha del Grupo E.
La Tri no solo remontó el marcador ante una potencia del fútbol mundial, sino que también selló su clasificación a los dieciseisavos de final como uno de los mejores terceros de la Copa del Mundo 2026.
El encuentro arrancó con polémica. Apenas a los 2 minutos, Leroy Sané abrió el marcador para los germanos en una acción protestada por los ecuatorianos debido a una presunta falta previa que el árbitro decidió no sancionar. Sin embargo, lejos de derrumbarse, Ecuador reaccionó de inmediato y encontró la igualdad gracias a Nilson Angulo, que marcó el 1-1 a los 9 minutos. Con el paso de los minutos, Alemania intentó imponer su jerarquía, pero se encontró con una selección ecuatoriana ordenada, intensa y convencida de que podía dar el golpe.
La recompensa llegó a los 77 minutos, cuando Gonzalo Plata apareció para firmar el 2-1 que desató la locura en la banca y en las tribunas.
Los minutos finales fueron de auténtica supervivencia. Ecuador resistió cada avance alemán, defendió con alma y vida la ventaja y terminó celebrando una victoria histórica. La Tri entró a la siguiente fase «por la ventana», pero lo hizo a lo grande: con una remontada épica ante Alemania y demostrando que en los Mundiales también hay espacio para las hazañas.
Por Opinión

